Diabetes cerebral
Meteoro la provoca, sin duda. Pero créanlo, es una gran sensación. Divertida y simple. Caricaturezca y fresca. Obvia, también. En mi vida había visto la serie, no me gustan los automóviles -sépanselo de una vez: el peor tema de conversación, me arrulla-, y aún así, me emocioné. Sin llevarme al éxtasis, me puso en mood infantil durante dos horas. Un chocolate y un refresco de naranja me habrían hecho brincar de mi asiento con la pupila dilatada. Y los colores siguen en mis sueños. Go Speed Racer, Go Speed Racer, goooooo!


0 Comments:
Post a Comment
<< Home